A menudo existe el mito de que «fresco es mejor», pero la tecnología alimentaria ha cambiado las reglas del juego. En Supermercado Luque Bros, en Alcoy, apostamos por una selección de congelados que rompe moldes.
El pescado congelado en alta mar (ultracongelación) captura la frescura en el momento exacto de la captura, manteniendo intactas las vitaminas, la textura y el sabor. Además, ofrece una ventaja indiscutible: seguridad total (libre de Anisakis) y comodidad absoluta (limpio, sin espinas y listo para usar).
Los Imprescindibles: ¿Qué tesoros congelados llevarte a casa?
Olvídate de limpiar escamas un martes por la noche. Aquí tienes los básicos de nuestro congelador que te salvarán cualquier comida con nota alta:
Colitas de Rape y Lomos de Merluza
Son los reyes de la versatilidad. Al venir ya limpios y sin cabeza, pagas por el 100% de producto aprovechable.
El consejo: La merluza congelada de calidad (de anzuelo) tiene una carne blanca que se separa en lascas perfectas. Ideal para hornear o para guisos marineros. El rape congelado es perfecto porque su carne firme aguanta cualquier cocción sin deshacerse.
El Marisco: Gambón y Langostino
Tener una caja de gambones o langostinos en el congelador es tener un «seguro de vida» para visitas inesperadas.
Calidad: Al congelarse nada más pescarse, mantienen los jugos de la cabeza intactos. A la plancha con sal gorda, apenas notarás la diferencia con el fresco.
La Sepia y el Calamar Limpio
Un secreto de cocina: la sepia congelada suele ser más tierna que la fresca. El proceso de congelación rompe ligeramente las fibras de la carne, evitando que quede dura al cocinarla.
Uso: Vienen listas para echar a la plancha con ajo y perejil o para trocear directamente en un arroz. Sin tinta, sin pieles, sin líos.
Preparados para Fumet y Paella
Bolsas que incluyen una mezcla de mejillones, anillas de pota, almejas y gambas. Son la base económica y sabrosa para preparar un «Arroz del Senyoret» (arroz ciego) cualquier día de la semana en menos de 30 minutos.
Receta: Cazuela Marinera «Fondo de Congelador»
Esta receta es una versión moderna y práctica del Cruet tradicional. Usaremos ingredientes 100% congelados de Luque Bros para demostrar que se puede comer de lujo sin planificar la compra del día.
Tiempo de elaboración:
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Tiempo de preparación: 35 minutos
Ventaja: Sin limpiar pescado.
Ingredientes (para 4 personas):
Del congelador (descongelar previamente en nevera la noche antes)
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400g de lomos de merluza o medallones.
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300g de anillas de calamar o sepia troceada.
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8 gambones o langostinos enteros.
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300g de almejas congeladas (opcional).
De la despensa y frescos:
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4 patatas medianas.
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1 cebolla y 2 dientes de ajo.
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1 vaso de vino blanco.
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Caldo de pescado (puede ser de brick de buena calidad si queremos rapidez).
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Aceite de oliva, pimentón dulce y perejil.
Pasos
El Descongelado Correcto: Es vital descongelar el pescado lentamente en la nevera sobre una rejilla para que suelte el agua sobrante. Sécalos bien con papel de cocina antes de empezar.
El Sofrito Base: En una cazuela ancha, sofríe los dientes de ajo laminados y la cebolla picada muy fina hasta que esté transparente. Añade las anillas de calamar/sepia y saltea 2 minutos. Añade una cucharadita de pimentón (cuidado que no se queme).
Las Patatas: Pela las patatas, córtalas en rodajas de un dedo de grosor y añádelas al guiso. Rehoga todo junto.
El Caldo: Vierte el vino blanco y deja evaporar el alcohol un minuto. Luego, cubre las patatas con el caldo de pescado. Deja cocer a fuego medio unos 12-15 minutos hasta que la patata empiece a estar tierna.
El Pescado: Baja el fuego. Coloca con cuidado los lomos de merluza y los gambones encima de las patatas. Tapa la cazuela.
- Nota: El pescado congelado suele cocinarse un poco más rápido que el fresco. Con 5-6 minutos al vapor de la cazuela será suficiente.
Toque Final: Si usas almejas, añádelas en el último minuto hasta que se abran. Mueve la cazuela en vaivén para que la salsa ligue (espese) con la gelatina que suelta la merluza.
Emplatado: Sirve inmediatamente espolvoreando perejil fresco picado. Acompaña con un buen pan de pueblo, porque la salsa resultante es espectacular.
